viernes, marzo 11, 2005

De los que se abstienen a los placers de la carne, y de cómo esto los aleja del amor

Bebe conmigo, nada más ésta noche
mañana seremos un par de extraños
en el patio deja tu remordimiento
déjame tus labios morder sediento
deja tus ojos llenos de sangre en el vino
deja en mis brazos tu espalda oblicua caer
Esta noche cambio a Dios por tu cuerpo

2 comentarios:

Monica Morales dijo...

...cierto, muy cierto.
Palabras precisas... en conjunto un poema muy rico.

Saludos
Monica

Sharon dijo...

Sin duda, tu toque personal no lo pierdes, aunque un tanto extraño en ti oirte hablar de los "placeres carnales". te dejo un beso y un abrazo.